Se expone la crítica situación de las Fuerzas Armadas argentinas, marcada por un presupuesto históricamente bajo y salarios que no cubren las necesidades básicas.
El presupuesto de defensa actual representa el 0.5% del PBI, el más bajo de la historia. El 80% de este monto se destina a gastos de personal, lo que deja muy pocos recursos para equipamiento y mantenimiento.
A pesar de la adquisición de aviones F-16, se revela que su compra se financió con el ahorro generado por la licuación de los salarios del personal militar. Esto ha llevado a que un porcentaje significativo de los militares se encuentre por debajo de la línea de pobreza e indigencia.
La obra social de las Fuerzas Armadas también se encuentra en una situación crítica, con un gran déficit y un funcionamiento deficiente, lo que agrava la precaria situación del personal.