El Reino Unido busca la viabilidad económica de las Islas Malvinas a través de la explotación de recursos, como la pesca y el petróleo, para mantener su posesión. El informe Shackleton de 1976 sentó las bases para la explotación pesquera, y ahora se apunta al petróleo.
Si las islas no son económicamente sostenibles para Gran Bretaña, su mantenimiento se vuelve inviable. La estrategia argentina busca precisamente limitar esta viabilidad económica para avanzar en la disputa por la soberanía.