Se debate si la verdadera intención detrás de las acciones de Milei es la soberanía o la explotación de recursos. Se propone derogar la privatización de las centrales nucleares y que se apruebe el Superrigi, además de revisar el acuerdo comercial con Estados Unidos.
Se critica la intervención del gobierno nacional en el puerto de Ushuaia y la venta de tierras adyacentes, lo que podría significar la entrega del acceso al Atlántico Sur a los estadounidenses. También se cuestiona la habilitación de un buque británico para entrar al puerto.