La victoria de la ultraderecha alemana (AfD) en Sajonia-Anhalt, liderada por Ulrich Sigmund con un 44% de los votos, genera preocupación por un posible efecto dominó en otras elecciones. El corresponsal Luciano Pascuales explica que el descontento, originado en el este de Alemania, se ha extendido por todo el país y se atribuye a políticas migratorias, problemas socioculturales y la percepción de que el canciller Friedrich Merz no aborda las necesidades internas.
El AfD capitalizó este descontento con una campaña centrada en la "remigración" y la propuesta de restablecer relaciones con Rusia, en contraste con la política del gobierno de Merz de apoyo a Ucrania. La debilidad del Partido Demócrata Cristiano (CDU), que ha caído significativamente desde 2021, agrava el panorama político.