Yamila Cafrune expresó su profundo amor por la patria y la necesidad de unidad entre los argentinos, recordando a figuras históricas como San Martín y Belgrano.
Relató que su madre, aunque inicialmente reacia a que se dedicara a la música tras la muerte de su padre, siempre apoyó su educación y la alentó a obtener un título, lo que la llevó a estudiar abogacía.
Cafrune también recordó su debut en el Cosquín en 1992, invitada por Julio Marvis, y la importancia que le da a cantar para la patria, enfatizando que la tierra que tenemos es fruto del esfuerzo de los próceres.