Se plantea la posible pérdida de objetividad en el juicio de Pity Álvarez debido a la relación previa entre algunos de los abogados involucrados.
Se menciona que Baños, Álvarez y Burlando, quienes ahora representan a partes opuestas, fueron compañeros y socios en la defensa de Julieta Prandi hace seis meses.
Esta coincidencia genera dudas sobre la imparcialidad del proceso y la posibilidad de que intereses personales influyan en las decisiones legales.