La nueva ley penal juvenil en Argentina permite la prisión preventiva para adolescentes que cometan delitos graves, equiparándolos en este aspecto a los adultos.
Fiscales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establecieron criterios para la detención y posible prisión preventiva de menores en casos de atentados contra la vida, abusos o uso de armas de fuego.
Se enfatiza que la decisión final sobre la prisión preventiva dependerá de los requisitos de entorpecimiento de fuga o riesgo procesal, según lo determine el fiscal.