El expresidente Alberto Fernández generó controversia al opinar sobre la compra de aviones F-16 por parte del gobierno de Javier Milei, afirmando que Argentina está "absolutamente desarmada" y que los aviones adquiridos son "vegetativos" y no sirven para nada.
Sus declaraciones provocaron fuertes críticas desde el oficialismo y otros sectores políticos, quienes lo acusaron de traición a la patria y de desconocer la realidad de las Fuerzas Armadas, recordando que durante su gestión y la de gobiernos anteriores del kirchnerismo se habría producido un "desarme" de las fuerzas militares.
Se detalló el historial de compras de material bélico durante la presidencia de Fernández, incluyendo helicópteros y aviones, cuestionando la antigüedad y el estado de algunas adquisiciones, y se señaló que la gestión para la compra de los F-16 se inició durante su mandato.
La discusión se centró en la supuesta debilidad de las Fuerzas Armadas argentinas y se contrapuso la gestión de Fernández con la del actual gobierno, argumentando que este último sí está invirtiendo en defensa.