Se cuestionó duramente la actitud del expresidente Alberto Fernández respecto a las restricciones sanitarias durante la pandemia, recordando su participación en fiestas clandestinas mientras se imponían medidas restrictivas a la población.
Se señaló que Fernández optó por pagar una multa para evitar comparecer ante la justicia por incumplimiento de las normas, mientras que ciudadanos comunes que hubieran cometido la misma falta no tuvieron esa opción. Se criticó que el expresidente no haya informado sobre la posibilidad de pagar una multa para verse con familiares, como en el caso de su padre, privando a otros de esa alternativa.
Se enfatizó que Fernández, como presidente, se encontraba por encima de las reglas que él mismo imponía, teniendo acceso a vacunas y beneficiando a su círculo cercano, mientras el resto de la sociedad debía cumplir estrictas normas. Se le exigió una autocrítica y un pedido de perdón por los "daños" causados durante su mandato, incluyendo el cierre de escuelas, la crisis económica y la gestión de la pandemia.