La ultraderecha alemana, representada por "Alternativa por Alemania" (AfD), ha obtenido un resultado contundente en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, logrando más del 43% de los votos y quedando a tan solo tres escaños de la mayoría absoluta. Este resultado genera una crisis política y pone en jaque al actual canciller Olaf Scholz.
El avance de AfD, un partido de extrema derecha, rompe con el tradicional "cordón sanitario" que impedía la formación de gobiernos con este tipo de fuerzas políticas en Alemania. La posibilidad de que AfD forme gobierno, incluso con partidos nacionalistas de izquierda, marca un hito y genera incertidumbre sobre el futuro político del país y la Unión Europea.
La repercusión internacional de este resultado es significativa, tal como lo demuestran las felicitaciones recibidas por AfD. La relación del partido con Vladimir Putin y su postura frente a la guerra en Ucrania son puntos de preocupación para la Unión Europea, especialmente ante las próximas elecciones nacionales en Alemania donde AfD muestra un crecimiento sostenido en las encuestas.