La ultraderecha arrasó en las elecciones alemanas con el 43.8% de los votos, superando ampliamente al partido del canciller, que obtuvo el 17%. La izquierda quedó relegada al 12%. La victoria de la ultraderecha genera preocupación en Europa.
El protagonista de este ascenso es Ulrich Ciego Comundo, un joven de 35 años que previamente militó en el partido de Angela Merkel y Merz. A pesar de su corta edad, ha logrado conectar con el electorado joven gracias a su carisma y manejo de redes sociales, donde acumula una gran cantidad de seguidores.
Su propuesta política incluye posturas radicalizadas, como la oposición a la financiación de la guerra en Ucrania y la defensa de políticas que prioricen a los ciudadanos alemanes. También se manifiesta en contra de la inmigración masiva, proponiendo cupos similares a los de Canadá y rechazando la entrada de inmigrantes de Medio Oriente, argumentando que deben ser personas que aporten a Alemania y no que vivan de la dádiva del Estado.