El analista Jorge Castro analiza la influencia de la campaña electoral en las declaraciones de Benjamin Netanyahu, especialmente en su postura firme contra Irán. Castro señala que la derecha israelí se encuentra profundamente fraccionada, lo que dificulta la formación de un gobierno.
La posible fractura de la derecha podría llevar a Netanyahu a necesitar el apoyo de partidos árabes israelíes, lo que restaría legitimidad a su gobierno en el contexto de enfrentamientos con vecinos árabes e Irán. Esta situación genera una divergencia con la postura de Estados Unidos, que busca un acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní, en lugar de la destrucción total del régimen.