El transporte público de pasajeros se ve afectado por demoras de hasta una hora y el aumento de tarifas. La situación tiende a normalizarse, pero las demoras persisten entre 20 y 40 minutos, complicando la llegada al trabajo y generando malestar entre los usuarios.
Los pasajeros expresan su frustración ante la falta de mejoras en el servicio, a pesar del sacrificio económico que realizan. Se cuestiona la gestión gubernamental y la supuesta inacción de la CGT ante los problemas del transporte.
El aumento del boleto de tren, que subió un 7% a partir del 1 de septiembre, se suma a las quejas. La tarifa mínima pasó a 450 pesos, la intermedia a 640 y la más larga a 790 pesos.
Se debate sobre la falta de personal capacitado en el Estado para gestionar eficientemente los servicios públicos, lo que podría ser una de las causas de los problemas recurrentes en el transporte.