Se profundiza en el conflicto entre Tini y su padre por el manejo del dinero de la gira musical.
A pesar de que no hay una demanda judicial formal, existe una auditoría en curso para esclarecer el destino de los fondos.
Se menciona que el padre de Tini reclama un 50% de lo facturado, lo cual se considera una cifra elevada.
Se compara la situación con la de otras familias, donde estos asuntos se resuelven de manera más privada.