El partido Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo un contundente triunfo en las elecciones de Sajonia, logrando casi el 44% de los votos. Este resultado ha generado preocupación en el centro judío alemán y a nivel político, debido a las posturas del partido respecto a la relativización del nazismo y sus duras posiciones sobre la inmigración.
La figura de Alice Weasel, referente nacional de AfD, también genera controversia. A pesar de ser lesbiana y tener una pareja inmigrante, ha propuesto proyectos en contra del matrimonio igualitario y de la inmigración, generando una aparente contradicción entre su vida personal y su discurso político.
El canciller Friedrich Merz expresó su inquietud por el triunfo de AfD, señalando que hay quienes celebran estos resultados a 2.500 kilómetros de distancia, sugiriendo influencias externas.