Se cuestionó la estrategia del gobierno de Javier Milei respecto a las Islas Malvinas, calificando el discurso de "frío", "cagón", "patrioterro" y "demagógico". Se puso en duda la viabilidad de establecer una base naval en el sur, sugiriendo que sería utilizada por Estados Unidos y se convertiría en una "otra Guantánamo". Se planteó el riesgo de un conflicto con Inglaterra, considerando la debilidad militar de Argentina y la posibilidad de que los aviones comprados no funcionen.
Se criticó la supuesta contradicción del presidente al elogiar a Margaret Thatcher en el pasado y ahora hablar de soberanía sobre Malvinas, recordando el hundimiento del Crucero General Belgrano. Se cuestionó la utilidad de una base naval para Estados Unidos y se planteó la posibilidad de que esto genere tensiones con Inglaterra. Se sugirió que la causa Malvinas se utiliza como una "cortina de humo" para unir a los políticos detrás de una causa nacionalista.