La defensa de Pity Álvarez sostiene que el cantante no está en condiciones de afrontar el juicio debido a su estado de salud mental. Argumentan que el proceso actual es una "tortura" y una "carnicería" para él.
Se cuestiona si Pity está recibiendo tratamientos adecuados y si comprende lo que sucede en el juicio. La defensa afirma que la comunicación es prácticamente imposible y que su hermana es su principal apoyo.
Se está iniciando un proceso de curatela para determinar quién manejará sus bienes, con la hermana como figura principal. La defensa insiste en que Pity no está en condiciones de llevar a cabo un debate y menos aún una charla técnica con su abogado.