Florencia Sandoz, funcionaria de Kicillof, expresó su deseo de que Cristina Kirchner sea liberada y manifestó su convicción de que esto se logrará a través de la política.
Se generó debate sobre la frase "no va a haber paz social", interpretada por algunos como una expresión de deseo y por otros como una predicción. Se mencionó que Kicillof la consideró "secuestrada" y no "detenida".
Se recordó el largo proceso judicial de la causa, incluyendo años de investigación, juicio y revisión, como contexto a las declaraciones.