El Estado destina más de 200 millones de pesos mensuales al pago de 11 jubilaciones de privilegio para expresidentes, vicepresidentes y sus familiares.
Alberto Fernández es quien percibe el haber máximo, superando los 26 millones de pesos brutos mensuales. Le sigue Mauricio Macri con 25 millones, donados a caridad, y Adolfo Rodríguez Saá, quien cobró 23.999.000 pesos a pesar de haber durado solo siete días en el cargo.