Un sector del gremialismo evalúa la posibilidad de realizar un paro y movilización coincidiendo con la visita del Papa Francisco a la Argentina.
La propuesta, que busca generar una "gran impresión" en el Papa, implicaría detener el transporte, vuelos, recolección de basura, bancos y la administración pública.
Quienes impulsan la medida argumentan que "sobran motivos y hay condiciones para avanzar en una huelga", mientras que otros cuestionan la oportunidad de un paro justo el día de la llegada del Sumo Pontífice, considerándolo un acto de "cipayismo" que generaría una "imagen horrible" del país.