Se critican las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas, calificándolas de demagógicas y electoralistas. Se argumenta que el mandatario busca revertir su caída en las encuestas y que su discurso sobre la soberanía es inconsistente con sus acciones.
Se detallan tres hechos concretos que contradicen el discurso presidencial: 1) La asignación de autodeterminación a los kelpers, contradiciendo la historia de ocupación británica. 2) La paralización de la Base Naval Integrada, iniciada por el gobierno anterior y frenada por el actual, a pesar de la reciente asignación de fondos. 3) La Ley de Hidrocarburos, sancionada en 2011 y con penas endurecidas en 2013, cuyos argumentos fueron utilizados por Milei para justificar su postura.