Se critica el actual aval incondicional de Mauricio Macri y el PRO al gobierno de Javier Milei, argumentando que esto diluye el activo más importante que el PRO poseía: el respeto institucional y las formas. Se recuerda que el gobierno de Macri fue considerado el mejor desde la democracia por su templanza, calma y respeto, tanto a nivel nacional como internacional.
Se expresa preocupación porque este alineamiento total con Milei podría erosionar el capital político y el prestigio de Macri y el PRO. Se sugiere que sería más beneficioso para el PRO mantener una postura crítica constructiva, apoyando ideas compartidas pero marcando distancia en las formas y en aspectos que se consideren perjudiciales para la imagen del espacio político. La pérdida de este activo de "formas" es vista como un riesgo significativo.