El segmento discutió la agenda del gobierno en torno a las Islas Malvinas, destacando los anuncios presidenciales y la intención de debatir el tema en el Congreso.
Se planteó que, si bien la ratificación de la soberanía sobre Malvinas es un tema que une a la mayoría, no debe opacar la atención de los problemas cotidianos de la gente, los cuales, según se argumentó, son generados por las propias políticas del gobierno actual.
Se criticó la negativa del gobierno a realizar un "golpe de timón" y mantener sus políticas, sugiriendo que esto lleva a intentar "planchan" temas como el de la morosidad de los deudores.