Se expone la tensión interna dentro del kirchnerismo, con Mayra Mendoza expresando su desconfianza hacia Axel Kicillof y advirtiendo a Cristina Kirchner.
Mendoza habría señalado que advertía a Cristina sobre Kicillof, a pesar de que la propia intendenta de Quilmes enfrenta graves problemas en su distrito como la falta de cloacas, calles de tierra, inundaciones e inseguridad.
La disputa se centra en la interna del espacio, donde se prioriza la lucha por el poder y el posible acceso a ministerios, por encima de la resolución de los problemas concretos de la gestión.