El gobierno de Javier Milei continúa enfocado en la cuestión Malvinas, mientras que otros temas urgentes como la crisis de los endeudados son postergados. Patricia Bullrich, quien solía plantear inquietudes en las reuniones de gabinete, parece haber perdido influencia.
Se menciona la posibilidad de implementar un etiquetado frontal para los créditos, similar al de los alimentos, que informaría sobre las elevadas tasas de interés. Sin embargo, el gobierno habría desestimado esta propuesta.
La política del gobierno de Javier Milei respecto a los endeudados se resume en silencio y falta de acción. Se critica la ausencia de empatía y la tendencia del presidente a desconocer la gravedad del problema.