El ex primer ministro israelí Naftali Bennett lanzó su nuevo partido, Basha Had, de cara a las elecciones del 27 de octubre, prometiendo una "revolución social sionista" y restaurar la seguridad en el país. Bennett propuso declarar a Qatar estado enemigo, desarmar a Hezbollah y reactivar la doctrina del pulpo frente a Irak.
Bennett criticó al actual liderazgo israelí por las divisiones y exigió una investigación sobre los fallos de seguridad del 7 de octubre. Su coalición opositora busca reorganizar el espectro político israelí ante los conflictos en Líbano, Gaza y frente a Irán. Bennett se opone a la creación del Estado palestino y aboga por sanar el tejido social, además de extender el servicio militar obligatorio.