El gobierno de Javier Milei ha dejado 2300 obras paralizadas en todo el país, mil de ellas en la provincia de Buenos Aires, y ha cerrado el organismo ENOSA, encargado de financiar obras en el impenetrable del Chaco y otras localidades.
Se denuncia un posible negociado en el remate de empresas, con la intención de privatizar servicios esenciales como el agua y cloacas, dejando a un 20% de la población bonaerense sin acceso a estos servicios por 30 años.