El periodista Oliver Pieper analiza el triunfo de la ultraderecha en Sajonia, Alemania, calificándolo como un fenómeno sin precedentes desde 1945. Atribuye el éxito de la AFD al descontento social y económico, y a la impopularidad del canciller Friedrich Merz, quien no logró reducir el apoyo al partido de ultraderecha.
Se destaca la influencia de la AFD en redes sociales y el uso de campañas de desinformación, así como su cercanía con Rusia. El discurso de la AFD, que apela al orgullo de los habitantes del este de Alemania, ha resonado fuertemente, utilizando el lema "Somos el pueblo".
Se mencionan las próximas elecciones en Mecklenburg-Vorpommern y Berlín, donde la AFD también podría obtener buenos resultados. La estrategia de la AFD de presentarse como una alternativa al "establishment" ha sido clave para su crecimiento.