El partido Alternativa para Alemania no surgió de forma casual, sino como una respuesta directa a la política de inmigración masiva implementada por el gobierno de Angela Merkel, que permitió la entrada de un millón y medio de inmigrantes ilegales de Siria y Afganistán. Este hecho generó un fuerte impacto en la sociedad alemana y europea, y es el origen de diversos partidos de ultraderecha.
La formación de Alternativa para Alemania se gestó a partir de la iniciativa de 18 militantes, muchos de ellos profesores universitarios e integrantes de la izquierda socialista, quienes se reunieron para combatir el significado y las consecuencias de la inmigración masiva.