El peronismo de Córdoba ganó en un distrito donde no obtenía una victoria similar desde 1978. Sin embargo, se analiza que esta victoria se debe más al localismo peronista que a un apoyo generalizado al partido a nivel nacional.
Se destaca que en las elecciones nacionales, los votantes tienden a ser más pragmáticos y a optar por posturas más definidas, mientras que el peronismo cordobés se caracteriza por una posición intermedia que dificulta su extrapolación a contextos nacionales, especialmente en un escenario económico complejo.