El gobierno de Andy Bohem estaría bajo presión para castigar a Argentina con el tratado transpacífico e impedir su ingreso, solicitando un veto a Rafael Grossi, candidato argentino a la Secretaría General.
El Reino Unido tiene una posición importante en este asunto. El canciller argentino Pablo Quirno afirmó que, si bien las relaciones diplomáticas con el Reino Unido existen bajo acuerdos previos, la disputa por la soberanía de Malvinas sigue vigente y no debería afectar las relaciones comerciales, salvo por empresas que operen en las islas y busquen operar también en Argentina, lo cual considera una "línea roja".