Crece la presión sobre el gobierno británico para que adopte una postura más firme respecto a las Islas Malvinas, tras los recientes anuncios del presidente argentino Javier Milei.
La oposición conservadora, liderada por Kemi Badenoch, acusa al gobierno laborista de mostrar debilidad y exige una respuesta contundente. Entre las medidas que se plantean se encuentran la oposición a la candidatura de Rafael Grossi para la ONU y el bloqueo del acceso de Argentina al acuerdo comercial transpacífico.