Se analiza la red transatlántica de la ultraderecha, que impulsa cambios en Europa y América, con propuestas centradas en el ataque a la inmigración y el rechazo a la globalización. Se menciona a Cerimedo como parte de esta red.
Oscar Laborde explica que el avance de la ultraderecha se nutre del cansancio de la gente con los partidos tradicionales y la situación económica, y de la promesa de soluciones a problemas que la izquierda no aborda.
Se advierte sobre la consolidación de esta tendencia, que va más allá de un simple enojo pasajero, y se compara con figuras como Donald Trump y Javier Milei por sus propuestas similares.