Se reflexiona sobre el futuro político de Argentina de cara a un año electoral, haciendo hincapié en la necesidad de no desmantelar lo construido previamente. Se reconoce que el gobierno de Javier Milei ha implementado medidas "horrorosas" que requieren corrección.
Sin embargo, se admite que el actual gobierno ha logrado avances en áreas como el equilibrio fiscal, una política que ya había sido impulsada por administraciones anteriores. Se critica el enfoque de algunos sectores que buscan iniciar debates desde la fiscalidad, argumentando que hay aspectos que no deben ser tocados y que son cruciales para el país.
Se enfatiza la importancia de frenar proyectos que puedan tener consecuencias negativas a largo plazo, como el de "Silaneon", y se señala que estas decisiones recaen principalmente en el poder ejecutivo. La oposición tiene la tarea de asegurar el cumplimiento de las promesas y, en algunos casos, de endurecer las políticas implementadas.