El canciller chileno ha señalado que los negocios y rutas navieras en torno a las Malvinas son una cuestión de privados, mientras que un avión de la Royal Air Force del Reino Unido realizó un vuelo que bordeó Argentina. La relación bilateral con el Reino Unido se mantiene tensa, aunque se busca no afectar las relaciones comerciales, a menos que empresas operen en Malvinas y también en Argentina, lo cual es considerado una "línea roja".
Se menciona la posibilidad de que el Reino Unido presione a Argentina en el contexto del tratado transpacífico y la candidatura de Rafael Grossi a la Secretaría General de la OIE. La disputa por la soberanía de las Malvinas sigue siendo un tema central y movilizador para la sociedad argentina, a diferencia del Reino Unido, donde el tema tiene menor repercusión.
Se critica la falta de construcción de alianzas regionales por parte de Argentina, lo que la deja dependiente de actores externos como Donald Trump. Se compara la situación actual con el conflicto de 1982 y se señala la importancia de mantener una política de Estado más allá de los cambios de gobierno.