Se analiza la estrategia de Victoria Villarruel, quien ha comenzado a frecuentar festivales populares y a adoptar un discurso enfocado en la industria nacional y el mercado interno, lo que la distancia del enfoque económico del gobierno de Javier Milei.
Esta postura se interpreta como una posible jugada de campaña electoral, ya que podría atraer votos de sectores que se sienten representados por su discurso, restando apoyo al oficialismo.
Se compara su actividad con la de Karina Milei, quien también ha participado en eventos populares, sugiriendo una posible competencia interna por el liderazgo y la representación de ciertos sectores dentro del espacio libertario.
La vicepresidenta aún no se ha pronunciado directamente sobre el anuncio de Malvinas del gobierno, pero su participación en actos y su discurso sectorial marcan una agenda propia que podría generar tensiones con la Casa Rosada de cara a futuras elecciones.