Se afirmó que el vínculo entre la justicia y la política es cada vez más grande, con jueces que fueron funcionarios de partidos políticos. Se mencionó que en las provincias este fenómeno se ve más que en la justicia federal.
Se señaló que los jueces que condenaron a Cristina Kirchner, como Gorini y Luciani, fueron nombrados por ella. Se criticó la "matriz de corrupción del kirchnerismo" y se indicó que lo mismo ocurrió con todos los gobiernos, incluido el actual, aunque con este último no hay nada aún.
Se cuestionó la lentitud de la justicia en casos como el de "Libra" y "Cuadernos", y se mencionó que al kirchnerismo le llegó la justicia 14 años después, cuando perdió poder. Se criticó la manipulación política y la falta de celeridad en los procesos judiciales, comparando con la supuesta "justicia instantánea" que se busca para otros casos.