Se critica la falta de acción para proteger los recursos pesqueros argentinos, que se extraen masivamente desde hace décadas sin control. Se menciona que se venden permisos de pesca y se lamenta la falta de una "cañonera" para defender las aguas.
Se plantea la necesidad de priorizar la explotación de recursos cercanos y disponibles, como el pescado que se extrae de Taiwán y otras zonas, antes de enfocarse en disputas lejanas como Malvinas. Se denuncia el robo de tierras y territorios, y se recuerda la eliminación de un capítulo de una ley que limitaba la compra de tierras por extranjeros.