Argentina ha presentado una denuncia contra empresas inglesas ante la justicia en Comodoro Py, buscando impedir que operen en la cuenca Malvinas. La medida se basa en una ley de 2011, reformada por Javier Milei, y busca elevar los costos para el Reino Unido, desincentivando su permanencia en las islas.
La estrategia argentina se enfoca en la soberanía de Malvinas, implementando una nueva doctrina de seguridad nacional con un centro de vigilancia del Atlántico Sur y la posibilidad de derribar aviones hostiles. Se crea un Consejo de Seguridad Nacional para abordar estos temas.
Paralelamente, se menciona que Donald Trump habló con el primer ministro británico, pero no abordó el tema Malvinas, lo que genera interrogantes sobre el apoyo de Trump a Argentina en este reclamo.