El gobierno argentino denunciará a cinco empresas del grupo Navitas por presuntas operaciones ilegítimas en la Cuenca Malvinas. La Procuración del Tesoro patrocina la denuncia, argumentando que estas empresas operan con permisos otorgados por el Reino Unido en territorio argentino.
La medida busca frenar las actividades hidrocarburíferas en la zona en disputa, reafirmando la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y sus recursos. Las empresas, según la denuncia, habrían obtenido autorizaciones del Reino Unido para operar en aguas que Argentina considera propias.
Este conflicto se suma a la tensión existente por la soberanía de las islas y la explotación de recursos naturales en la región, evidenciando la postura firme del gobierno argentino en defensa de sus derechos territoriales.