Se critica la situación de los veteranos de guerra en Argentina, considerándolo el único país donde deben pasar necesidades, lo cual se califica como una obligación y una deuda de honor de la Nación.
Se argumenta que el Estado tiene una deuda honorable con quienes defendieron el territorio argentino en Malvinas, debiendo brindarles reconocimiento social, político, económico, histórico y humano.