El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó profunda conmoción por la victoria de la extrema derecha de Alternativa para Alemania en Sajonia, que obtuvo el 44% de los votos.
Merz calificó el resultado como un punto de inflexión para Alemania y, aunque sorprendido, aceptó las reglas democráticas, reconociendo la derrota.