El análisis señala que el gobierno argentino se encontraba financieramente acorralado, especialmente por la presión sobre el dólar tras las elecciones bonaerenses. Sin embargo, una declaración de Donald Trump, aunque ambigua, fue rápidamente capitalizada por el gobierno, específicamente por Santiago Caputo, para recuperar la iniciativa.
Caputo, descrito como el "mago del Kremlin", habría orquestado una estrategia comunicacional para que el presidente Milei utilizara la declaración de Trump sobre las Malvinas, transformando un evento externo en una oportunidad para la agenda gubernamental.