El gobierno de Colombia, liderado por el presidente Abelardo de la Estrella, ha iniciado una "batalla cultural" con el objetivo de promover valores tradicionales y limitar lo que denominan "ideología de género". Esto se traduce en propuestas para eliminar la designación de "niña" o "niñas" en documentos oficiales, impedir la educación sexual, ilegalizar el aborto y las adopciones homoparentales.
Estas acciones se enmarcan en una disputa ideológica sobre los valores sociales y los derechos de las minorías. La directora del medio feminista Volcánicas, Catalina Ruiz Navarro, y la fundadora de la colectiva Resistencia Chiquita, Antonia Gómez, analizan estas políticas y sus implicaciones.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ha ordenado eliminar el término "niña" de sus manuales y borrar un mural que incluía la frase "Resistencia Chiquita", un colectivo que defiende los derechos de niñas y adolescentes. Se critica el perfilamiento de estos colectivos como "nocivo", ya que se les niega agencia política y criterio propio.
La nueva ministra de Educación, Vivian Morales, también ha sido señalada por sus posturas conservadoras y sus intentos de restringir la educación sexual en los colegios, bajo la premisa de combatir la "ideología de género". Se advierte que estas medidas vulneran derechos fundamentales como el acceso a la información, la salud y el libre desarrollo de la personalidad.