Se critica duramente a la jueza Pascual por un fallo relacionado con el código penal, calificándolo como un "papelón" y un "estatus quo totalmente político kirchnerista cultural". Se la asocia con Zaffaroni y el abolicionismo penal, argumentando que esta postura, impulsada por el kirchnerismo, ha llevado a la proliferación de la delincuencia.
Se compara la situación con una "pandemia" de inseguridad, donde los delincuentes actúan con impunidad, mientras el sistema judicial y político los apañan. Se menciona la existencia de la pena de muerte en Cuba como contraste y se critica la romantización de los delincuentes en la televisión y series.