Se cuestionan las declaraciones del ministro de seguridad bonaerense, Javier Alonso, quien afirmó que Argentina es el país más seguro de la región y que él y Kicillof son los únicos que trabajan para evitar el delito.
Se critica al ministro por no reconocer el desastre en materia de seguridad en la provincia y por culpar al gobierno nacional y a Milei. Se señala que el gobierno de Kicillof genera iniciativas pero no explica cómo se financiarían.
Se recuerda la gestión de Kicillof como ministro, durante la cual devaluó y dejó de incluir estadísticas de pobreza argumentando que medirlas era "estigmatizante".