Se cuestiona la actitud de Milei respecto a Malvinas, sugiriendo que su interés es superficial y motivado por postureo político. Se afirma que en mil días de gobierno no ha tomado medidas concretas al respecto.
Se critica la falta de acción del gobierno y se señala que los empresarios argentinos que apuestan a ciertos proyectos podrían estar equivocados, dado el contexto de inacción.