Se genera un debate sobre si el problema de la reincidencia delictiva en menores se debe a la edad de imputabilidad o a fallas en el sistema penal.
Se cuestiona la falta de resocialización adecuada en las cárceles y la presunta complicidad que permitiría a los presos seguir delinquiendo desde adentro.
Se menciona la preocupación por la seguridad de las víctimas y la necesidad de que el Estado controle efectivamente a los detenidos.
Se destaca que la nueva ley penal juvenil responsabiliza civilmente a los padres por los daños que cometan sus hijos, lo cual se considera un avance.