Se reflexiona sobre la tendencia argentina a cambiar íconos culturales y políticos, mencionando la remoción de la estatua de Cristóbal Colón por parte de Cristina Kirchner y la posible sustitución de figuras como Che Guevara o Messi por deportistas como Colapinto.
Se expresa la necesidad de encontrar algo "potable" y bueno en medio de la crisis, y se critica la decisión de retirar la estatua de Colón, sugiriendo motivos personales de la ex presidenta.