Ricardo, tras su experiencia como víctima, expresó que si bien los niños de 12 años no deberían estar en la cárcel, sí deben enfrentar consecuencias si delinquen.
Señaló que la política entiende la situación pero la utiliza con fines electorales, y que la falta de consecuencias para los delincuentes genera impunidad.
Se enfatizó la necesidad de que exista un límite y que el sistema judicial aplique las sanciones correspondientes para disuadir el delito y proteger a la sociedad.